Golpe
Tengo una lista enorme de ofrecimiento de disculpas que no te he dicho hasta el momento.
Las guardo desde tu nacimiento, desde tu concepción.
Por las marcas que he dejado en tu alma, aquellas que todavía no te molestan, por las que te dejo ante tu mirada tan pequeña y que me preocupa porque no es lo suficientemente tierna cuando la ira y la frustración me arrebatan el día.
¿Por qué no soy tan buena como en sueños imaginé?
¿Lo sabes?
Quisiera que me lo dijeras, que me lo gritaras, que me lo escupieras. Que me dijeras más allá del reclamo que por suerte haces, porque nadie te calla.
Y eso, quizá, es mi mejor espejo inverso.
Eso que jamás pude gritar cuando a mí me dejaban marcas en el alma, esas por las que jamás pude evitar
No sé cómo cuidarte pero tampoco quiero fallarte.